Qué esperar la primera semana cuando llevás un perro adoptado a casa: rutina, miedos, juegos y cómo no abrumarlo.
Cuando un perro llega a un hogar nuevo, todo le resulta desconocido: los olores, los sonidos, los humanos. Por eso los primeros días no son para "ponerlo a prueba" ni para presentárselo a todo el barrio. Son para que se sienta seguro.
Día 1: sin sobreestímulos
El día que llegue a casa, dejalo explorar a su ritmo. Sin visitas, sin paseos largos, sin baños. Mostrale dónde está su agua, su cama y dónde puede ir al baño. Si tiene miedo de un cuarto, no lo fuerces. Hablale suave y dejá que sea él quien se acerque.
Día 2 y 3: instalá una rutina
La rutina es lo que más tranquiliza a un perro. Horarios fijos de comida (dos veces al día para adultos), de paseo y de descanso. Si tu rutina diaria varía mucho, intentá mantener al menos el horario de comida estable durante la primera semana.
- Mañana: paseo corto + desayuno + tiempo tranquilo.
- Tarde: juego suave o paseo medio.
- Noche: cena + paseo final + descanso.
Día 4 y 5: empezá a conocer su personalidad
Para este momento tu perro empieza a relajarse. Vas a ver cómo reacciona ante personas nuevas, otros perros, ruidos fuertes. Anotá lo que observás: con qué se asusta, con qué se entusiasma, qué premios le gustan más. Esa información te va a servir para reforzar lo positivo y evitar lo que lo estresa.
Día 6: presentaciones suaves con humanos
Si todavía no presentaste a tu perro con familia o amigos cercanos, este es un buen momento. Hacelo de a una persona a la vez. Pediles que no se le acerquen primero, que dejen que el perro se aproxime. Premios suaves y voces tranquilas: nunca abrazos por encima del cuello (a los perros les genera estrés, aunque sea bien intencionado).
Día 7: primera visita al veterinario
Aunque el refugio te haya entregado a tu perro con sus vacunas, lo ideal es hacer una primera consulta de control con tu veterinario de confianza. Llevá los papeles del refugio y aprovechá para preguntar sobre alimento, frecuencia de baños y lo que te resulte particular de su comportamiento.
Lo que no hay que hacer
- No lo bañes el primer día (salvo emergencia sanitaria).
- No lo lleves a paseos largos hasta que la confianza esté armada.
- No invites a mucha gente a "conocerlo". Va a estar abrumado.
- No lo retes si tiene un accidente en casa: necesita orientación, no castigo.
- No le exijas cariño físico inmediato: a algunos perros les toma semanas.
Cuándo preocuparte
Es normal que la primera semana coma poco, duerma mucho o esté ansioso. Pero si no come en absoluto durante más de 48 horas, tiene diarrea persistente, vomita más de dos veces, cojea o se esconde sin parar, llamá al veterinario. Estás haciéndolo bien si observás y respetás su ritmo.
¿Listo para dar el siguiente paso?